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¡Restaurando La Verdad de Dios! - Hechos 3:19-21
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 LOS PIONEROS

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Elena G. de White, 1827-1915
Elena Gould Harmon nació en Gorham, Maine. Ella y su família escucharon la primera predicación de William Miller en 1840. Ella se convertió en un campamento de la Igesia Metodista en aquel mismo año, y fue bautizada dos años despues. En diciembre de 1844, Elena recibió su primera visión, que se refería al viaje del pueblo adventista para la Santa Ciudad de Dios. Elena White murió el día 16 de Julo de 1915. Por 70 años ella presentó fielmente los mensajes que  Dios le dio para su pueblo.
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 John N. Loughborough, 1832-1924
J. N. Loughborough se convirtió en un Adventista guardador del Sábado a través de las  predicaciones de J.N. Andrews. El comezó a predicar imediatamente y fue ordenado en 1854. El, juntamente con D.T. Bordeau, fueron nuestros primeros misioneros, enviados a California en 1868. En 1878, el fue enviado para Europa. Además, fue el primer Historiador Denominacional y quien escribió los libros: "Surgimiento y Progreso de los Adventistas del Séptimo Dia" y "El Gran Movimiento del Segundo Advenimiento". Ver más...

 John N. Andrews, 1829-1883
John Nevins Andrews nació el 22 de julio de 1829, en la ciudad de Poland, New Jersey, Estados Unidos. El tenía por costumbre levantarse a las cuatro de la mañana para estudiar la Bíblia por dos a tres horas antes de comer. John N. Andrews era el mas erudito entre los pioneros, y el mas elocuente predicador de la iglesia. En 1867 fue nominado presidente de la Asociación General de la IASD, sustituyendo a Jaime White. Leia la Bíblia en siete idiomas, y sabía el Nuevo Testamento en griego. Leer más...

Uriah Smith, 1832-1903
Editor de Review and Herald por mas de 45 años. Fue el primer secretario de la Asociación General y mantuvo la posición en cinco diferentes ocasiones. Fue también instrutor de Bíblia en el Battle Creek College por muchos años. Smith enseñaba la idea de la Divinidad  defendida por José Bates, Jaime White y otros. Smith defendia fuertemente la separación de Iglesia y Estado, abogaba por la no-combatiente, no aprobaba una IASD con cargos políticos e incansablemente  hacia campañas contra las leyes dominicales.
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Jaime White, 1821-1881
Se unió en matrimonio con Elena Gould Harmon, en agosto de 1846. Fue él quien escribió las primeras lecciones de la Escuela Sabática, en 1852. Guardador del sábado y ex-predicador milerita, fue también uno de los fundadores de Iglesia Adventista del Séptimo Día. Jaime White organizó la primera Escuela Sabática regular,  alrededor de 1853, en Rochester, Nueva York. Fue él también quien inició la publicación de nuestra primera revista: The Present Truth [La Verdad Presente], una publicación bimensual de ocho páginas. 
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     Algunos Datos Denominacionales Adventistas
 
 
 Mensajes dados por Guillermo (William) Miller (entre 1833 y 1844), predicador e investigador, predica su primer sermón acerca de la venida de Cristo el 4 de Agosto.

16 de marzo de 1844:  Frederick Wheeler predica su primer sermón acerca de la importancia de guardar el séptimo día (Sábado).

1844: Primera congregación adventista guardadora del Sábado establecida en Washington, New Hampshire.

22 de octubre de 1844:  Se produce el denominado "gran chasco". Jesús no regresa en la fecha esperada por los adventistas seguidores de Miller.

1845: Joseph Bates fue dirigido providencialmente a entender la verdad concerniente al  séptimo día como que el Sábado Bíblico es el Día del Señor.

21 al 23 de abril de 1848:  La primera de una serie de conferencias de intenso estudio de la Biblia donde los creyentes descubrieron algunas de las creencias esenciales del Adventismo.

1852:  Comienza la publicación del periódico "Youth Intructor" (Instructor para Jóvenes) en Rochester, Nueva York. Publicación que sería la antecesora de lo que hoy se conoce como el Folleto de la Escuela Sabática.

1853: Septiembre Martha Byington abre la primera escuela Adventista de enseñanza básica en Buck's Bridge, New York.

1855: Comienza a trabajar la primera imprenta en Battle Creek, Michigan.

1 de Octubre de 1860:  Los creyentes reunidos en Battle Creek, Michigan, adoptan el nombre Adventistas del Séptimo día

1861: Se organiza a partir de la imprenta que ya existía la Asociación de Publicaciones de los Adventistas del Séptimo Día.

21 de Mayo de 1863: Se organiza la Asociación General de los Adventistas del Séptimo día en Battle Creek, Michigan. John Byington es elegido el primer presidente. La iglesia cuenta con 3.500 miembros y 125 iglesias a nivel mundial.

5 de Septiembre de 1866:  Se inaugura el Instituto de la Reforma para la Salud, luego conocido como Sanatorio de Battle Creek, primera institución médica de la denominación, se instala en Battle Creek, Michigan. El Dr. John Harvey Kellogg la convierte en un centro médico reconocido internacionalmente.

                   

     

 

Principios Fundamentales de Los Adventistas del Septimo Dia - 1872

 Descargue a su Computador Las Creencias Fundamentales de 1872. Haga Click.

 

1. Que hay un Dios, un ser personal, espiritual, el creador de todas las cosas, omnipotente, omnisciente, y eternal, infinito en sabiduría, santidad, justicia, bondad, verdad, y misericordia; incambiable, y presente en todas partes por Su representante, el Espíritu Santo. (Salmo 139:7.)

2. Que hay un Señor Jesucristo, el Hijo del Padre Eterno, por quien creó todas las cosas, y por quien ellas subsisten; que Él tomó la naturaleza de la simiente de Abrahán para la redención de nuestra raza caída; que Él habitó entre los hombres, lleno de gracia y verdad, vivió [para] nuestro ejemplo, murió nuestro sacrificio, y resucitó para nuestra justificación.                                

Él [Jesús] ascendió a lo alto para ser nuestro único mediador en el Santuario Celestial, donde, con Su propia sangre, Él hace expiación por nuestros pecados; que la expiación que fue hecha en la cruz, ofrecida como ofrenda para el sacrificio, es la última porción de Su obra como sacerdote de acuerdo al ejemplo del sacerdocio levítico, la cual prefiguraba el ministerio de nuestro Señor en el Cielo. (Véa Levítico 16; Hebreos 8:4, 5; 9:6, 7; etc.)

3. Que las Santas Escrituras, la del Antiguo y Nuevo Testamento, fueron dadas por la inspiración de Dios, contienen Su completa revelación  para el hombre, y son la única regla infalible de fe y práctica.

4. Que el bautismo es una ordenanza de la Iglesia Cristiana, seguida con fe y arrepentimiento, una ordenanza que conmemora la resurrección de Cristo, y por este acto mostramos nuestra fe en su muerte y resurrección, y la resurrección de todos los santos en el último día; y que ninguna otra forma representa adecuadamente estos actos que el que las Escrituras prescribe, a saber, la inmersión. (Romanos 6:3-6; Colosenses 2:12.)                                   

5. Que el Nuevo nacimiento comprende el cambio completo necesario para entrar en el reino de Dios, y consiste de dos partes: primero, un cambio moral como resultado de la conversión y una vida cristiana; segundo, un cambio físico en la segunda venida de Cristo, y si morimos, seremos levantados incorruptibles, y si vivimos, seremos cambiados a la inmortalidad en un momento, en un parpadear de un ojo. (Juan 3:3, 5; Lucas 20:36.)

6. Creemos que la profecía es una parte de la revelación de Dios para el hombre; que es incluida en la Escritura para que sea aprovechada para la instrucción (2 Timoteo 3:16); que fue diseñada para nosotros y nuestros hijos (Deuteronomio 29:29); que hasta ahora ha de ser usada en el misterio impenetrable, sobre todo la palabra de Dios constituye especialmente una lámpara para nuestros pies y una luz en nuestro camino (Salmo 119:105; 2 Pedro 2:19), que una bendición es pronunciada sobre aquellos que la estudian (Apocalipsis 1:1-3); y que, por consiguiente, ella debe ser entendida suficientemente por el pueblo de Dios al mostrarle su posición en la historia del mundo, y en los deberes especiales que han sido puestos en sus manos.

7. Que la historia del mundo con sus fechas especificadas, el levan-tamiento y la caída de los imperios, y los sucesivos eventos cronológicos del reino eterno de Dios, son delineados en los grandes cuadros de la profecía; y que estas profecías aho-ra están todas cumplidas excepto las escenas finales.                       

8. Que la doctrina de la conversión del mundo y el milenio temporal es una fábula en estos últimos días, calculado para calmar a los hombres en un estado de seguridad carnal, y causará que sean tomados como ladrón en la noche en el gran día del Señor; que la segunda venida de Cristo es precedida, no seguida, por el milenio; hasta que el Señor aparezca, el poder papal, y con todas sus abominaciones, el trigo y la cizana continuarán creciendo juntos,   y los hombres malos y seductores   serán peores, como la palabra de Dios declara.

9. Que el error de los Adventistas en 1844 perteneció a la naturaleza del evento, no del tiempo; que ningún período profético es dado para proclamar el Segundo Advenimiento, pero que el más largo, los dos mil trescientos días de Daniel 8:14, terminó en ese año, y nos llevó a un evento llamado “La purificación del Santuario”.

10. Que el santuario del Nuevo Pacto es el tabernáculo de Dios en el cielo, del cual Pablo habla en Hebreos 8, y del que nuestro Señor, como gran Sumo Sacerdote, es ministro; que este santuario es el antitipo del tabernáculo mosaico, y que la obra sacerdotal de nuestro Señor, con la cual se conecta, es el antitipo de la obra de los sacerdotes judíos de la antigua dispensación. (Hebreos 8:1-5; etc.)

Que este es el santuario que sería purificado al final de los 2, 300 días, que significa ser limpiado en este caso, como en el tipo, simplemente al entrar el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo, para finalizar el servicio relacionado con él, cubriendo y removiendo los pecados del santuario fueron transferidos a él por medio de la ministración en el primer departamento (Hebreos 9:22, 23); y que esta obra se inició en 1844 en el antitipo, por un tiempo indefinido, hasta que la obra de misericordia por el mundo haya finalizado.

11. Que los requisitos morales de Dios son los mismos para todos los hombres en todas las dispensaciones; que estos están contenidos en los mandamientos hablados por Jehová en el Sinaí, dados en las tablas de piedra, y depositadas en el arca, la cual fue llamada en consecuencia el “arca del pacto” o testamento. (Números 10:13; Hebreos 9:4; etc.); que esta ley es immutable y perpetua, siendo que es una transcripción de las tablas depositadas en el arca del verdadero santuario de arriba, que también fue dada por la misma razón, es llamada el arca del testimonio de Dios; que bajo el sonido de la séptima trompeta se nos dice que “el templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se veía en el templo” (Apocalipsis 11:19.)   

12. Que el cuarto mandamiento de esta ley requiere que consagremos el séptimo día de cada semana, llamado normalmente Sábado, absteniéndonos de nuestras propias labores, y a la actuación de deberes sagrados y religiosos; que este es el único Sábado semanal conocido en la Biblia, siendo el día que fue separado antes de la pérdida del paraíso (Génesis 2:2, 3); y que será observado en el paraíso restaurado (Isaías 66:22, 23.)

Que los hechos en que se basa la institución del Sábado apuntan al séptimo día, y que no es verdad que sea otro día; y que los términos, Sábado Judío y Sábado Cristiano sean aplicados al día de descanso sema-nal, son nombres de invención hu-mana, de hecho no escritural, y de falso significado.

13. Que como el hombre de pecado, el papado, ha pensado en cambiar los tiempos y la ley, la ley de Dios (Daniel 7:25), y ha descarriado a casi toda la cristiandad en relación al cuarto mandamiento; encontramos una profecía de una reforma en este aspecto que debe ser hecha entre los creyentes justo antes del regreso de Cristo. (Isaías 56:1, 2; 1 Pedro 1: 5; Apocalipsis 14:12; etc.)

14. Que como el corazón natural o carnal está en enemistad con Dios y Su ley, ésta enemistad puede ser dominada sólo por una transforma-ción radical de los afectos; el intercambio de lo impío por los principios santos; que ésta transformación seguida por el arrepentimiento y la fe, es la obra especial del Espíritu Santo, y constituye la regeneración o conversión.  

15. Que como todos han violado la ley de Dios, y ellos mismos no pueden rendir obediencia a Sus justos requerimientos, nosotros dependemos de Cristo, primero, por justificación de nuestras ofensas pasadas, y segundo, por gracia para poder ren-dir obediencia acceptable a su santa ley en el futuro.

16. Que el Espíritu de Dios fue prometido que se manifestaría en la iglesia a través de ciertos dones, enumerados especialmente en 2 Corintios 12 y Efesios 4; que éstos dones no son designados para re-emplazar, o tomar el lugar de la Biblia, la cual es suficiente para hacernos sabios para la salvación, y nadie más que la Biblia puede tomar el lugar del Espíritu Santo.

Que al especificar los varios canales de su operación, el Espíritu simplemente hace provisión para nuestra propia existencia y presen-cia con el pueblo de Dios del fin del tiempo, para llevarlo al entendimiento de la palabra que había inspirado, convencer de pecado, y obra una transformación en el corazón y la vida; y que aquellos que niegan al Espíritu su lugar y funcionamiento, simplemente niegan al Espíritu su lugar y funcionamiento, plenamente niegan su obra y posición, la parte que la Biblia le asigna.

17. Que Dios, de acuerdo con Sus relaciones uniformes con la raza, envía una proclamación del acercamiento del advenimiento de la Segunda Venida de Cristo; que ésta obra es simbolizada por los tres mensajes de Apocalipsis 14, el último señalando la obra de reforma sobre la ley de Dios, y que Su pueblo debe adquirir una completa presteza  para ese evento.

18. Que el tiempo de la purificación  del santuario (véa proposición 10), sincronizado con el tiempo de la proclamación del tercer mensaje, es el tiempo del Juicio Investigador, primero con referencia a los muertos, y al cierre de la prueba con referencia a los vivos; para determinar quién de las miríadas que ahora duermen en el polvo de la tierra es digno de una parte en la primera resurrección, y quién de los de las multitudes que viven son dignos de la traslación, algo que debe determinarse antes que aparezca el Señor.                                              

19. Que el grave deterioro al que estamos sujetos todos, o que tendemos a ir a la tumba, está expresado por la palabra hebrea sheol, y el griego hades, es un lugar de oscuridad en donde no hay ningún trabajo, disposición, sabiduría, o conocimiento. (Eclesiastés 9:10.)

20. Que el estado al cual somos reducidos por la muerte es uno de silencio, inactividad, y entera inconsciencia. (Salmo 146:4; Eclesiastés 9: 5, 6; Daniel 12:2; etc.)

21. Que seremos liberados de esta casa de prisión, la tumba, en la que está gravemente la humanidad, por una resurrección corporal; la primera parte, la de los justos, en la primera resurrección, la cual toma lugar en la Segunda Venida de Cristo, mientras que la Segunda resurrección, tomará lugar después del milenio. (Apocalipsis 20:4-6.)

22. Que en el último triunfo, los que estén viviendo justamente serán transformados en un parpadear de un ojo, y con los justos resucitados serán transformados para encontrarse con el Señor en el aire, y así estar para siempre con Dios.

23. Que éstos inmortalizados serán llevados al cielo, para la Nueva Jerusalén, a la casa de Su Padre (Juan 14:1-3); donde ellos reinan con Cristo durante mil años, juzgando al mundo y a los ángeles caídos, es decir, el castigo será ejecutado al final de los mil años. (Apocalipsis 20: 4; 1 Corintios 6:2, 3.)

Que durante este tiempo la tierra queda en una condición desolada y caótica. (Jeremías 4:20-27.); como fue descrito en el principio el término griego abussos, “un abismo sin forma” (Génesis 1:2, Septuaginta); y que Satanás será confinado aquí durante los mil años (Apocalipsis 20:1, 2); aquí será finalmente destruído (Apocalipsis 20:10; Malaquías 4:1); el teatro de la ruina de lo que él ha realizado en el universo, será hecho apropiadamente durante un tiempo su casa, una prisión oscura, y el lugar de su ejecución final.

24. Que al final de los mil años, el Señor descenderá con su pueblo y la Nueva Jerusalén (Apocalipsis 21: 2); los muertos impíos serán resucitados y vienen de toda la superficie de la tierra no renovada, y rodean la ciudad, el campo de los santos (Apocalipsis 20:9), y fuego desciende de Dios del cielo y los devora. Ellos son consumidos, raíz y rama (Malaquías 4:1); y todo “será como si no hubiera sido” (Abdías 15, 16.)

En esta destrucción eterna de la presencia del Señor (2 Tesalonisenses 1:9), los malos reciben el castigo eterno anunciado contra ellos (Mateo 25:46). Esta es la perdición de los hombres impíos, el fuego que los consumirá, “los cielos y la tierra que existen ahora”, los que están reservados, que fundirán los elementos incluso con su intensidad, y purificará la tierra de las manchas de la maldición del pecado. (2 Pedro 3:7-12.)

25. Que un nuevo cielo y una nueva tierra saldrá por el poder de Dios de las cenizas de lo viejo, para ser, con la Nueva Jerusalén como su metrópolis y capital, la eterna herencia  de los santos, el lugar donde mora la justicia. (2 Pedro 3:13; Salmo 37:11, 29; Mateo 5:5.)                                                                

  

                                                                                 

                                                                                      En Las Sendas Antiguas

“Todavía viven unos pocos portaestandartes de los primeros tiempos. Deseo intensamente que nuestros hermanos y hermanas respeten y honren a estos pioneros.  Los presentamos ante vosotros como hombres que saben en qué consisten las pruebas. Se me ha indicado que diga: Que cada creyente respete a los hombres que desempeñaron una parte prominente durante los primeros días de la predicación del mensaje, y que han soportado pruebas, dificultades y muchas privaciones. Estos hombres han encallecido en el servicio. No falta mucho tiempo para que reciban su recompensa... El Señor, desea que sus siervos que han encallecido defendiendo la verdad permanezcan firmes y leales, y que den su testimonio en favor de la ley. Los siervos leales a Dios no deben ser puestos en lugares difíciles. Los que sirvieron a su Maestro cuando la obra pasaba por dificultades, los que soportaron pobrezas y permanecieron fieles en el amor a la verdad cuando nuestros miembros eran pocos, siempre han de ser honrados y respetados. Los que han entrado en la verdad en años posteriores deben prestar atención a estas palabras. Dios desea que todos obedezcan esta advertencia”. - Carta 47, 1902; 2MS.260, 261. 

     

 
La Restauracón de todas Las Cosas - Hechos 3:19-21
Como errores fundamentales, podemos clasificar otros errores junto al falso día sábado, que los protestantes han adquirido de la Iglesia Católica, tal como el asperjado de agua en el bautismo, la trinidad, la conciencia de los muertos, y la vida eterna en sufrimiento. La mayoria que ha sostenido estos errores fundamentales, sin duda lo ha hecho por ignorancia. Pero, puede suponerse que la iglesia de Cristo seguirá con estos errores hasta que llegue el día del juicio sobre la tierra? No lo creemos.  Aquí esta la paciencia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús.  Esta clase, quienes viven justo antes del segundo advenimiento, no guardarán las tradiciones humanas, ninguno de ellos estará abrigando errores fundamentales relativos al plan de salvación a través de Cristo Jesús". - Jaime White, Review and Herald, vol. 6, Nº 5, p. 36, párrafo 8, sept. 12, 1854.

Se Predijo un Movimiento Restaurador de Los Principios (Creencias) Fundamentales.

Leer:  Aquí

 
"Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero.  "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero.  "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshua el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero.  "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero.  "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero.  "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero. "Esta es la vida eterna: que te conozcan a tí, el único Dios verdadero, y a Yahoshúa el Ungido, a quien has enviado." (Juan 17:3.) No es lo mismo "Dios revelado" que "Dios interpretado". Entérate de lo que revela la Biblia acerca del Dios verdadero.
 

     
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